Agrupación Rolando García

argSOMOS LA ROLANDO GARCÍA,
parte de Movimiento Emancipador, un grupo de militantes políticos comprometidos con el destino de nuestra Patria, que decidimos poner en discusión qué proyecto de nación queremos. Desde nuestros distintos ámbitos de militancia y desde los espacios en los que nos movemos día a día buscamos instalar estos debates para, nutriéndonos de nuestra historia y la búsqueda colectiva de nuestro pueblo, pensar qué necesita nuestro país para desarrollarse plenamente, es decir, para que todos sus habitantes actuales y futuros lleven una vida digna y puedan realizarse como personas.

1) Qué pensamos

Quienes formamos la Agrupación Rolando García buscamos profundizar en las discusiones relacionadas con la ciencia, la tecnología, el desarrollo y el proyecto de país que queremos. Como punto de partida podemos remarcar que compartimos el diagnóstico que en la década del ’60 esbozara Amílcar Herrera, el cual consideramos tiene una enorme vigencia:  existe una desconexión entre la ciencia y el pueblo, encontrándose ésta al servicio de una minoría perteneciente al poder hegemónico. En esa misma senda, rescatamos las ideas desarrolladas por el Pensamiento Latinoamericano en Ciencia y Tecnología, una corriente de pensadores  que, a nuestro modo de ver, expresaron el máximo nivel de conciencia alcanzado en nuestro continente frente a la problemática Ciencia, Tecnología, Desarrollo y Dependencia. Ellos lograron mostrar la realidad que aquejaba (y todavía aqueja) a Latinoamérica, una ciencia desligada de la problemática nacional y casi totalmente subordinada a los sistemas de ciencia del exterior, en relación a sus necesidades y objetivos. Una subordinación semejante y paralela a la dependencia política, económica y cultural.

2) Nuestra tarea

En su época el Pensamiento Latinoamericano cuestionó la neutralidad y objetividad de la ciencia, hoy recogemos el guante para volver a darle fuerza a dichas críticas, hoy quizás más vigentes que antes. Retomamos entonces tal pensamiento que, mediante sus críticas al cientificismo y a la publicación de papers como herramientas de dominación desnudaron la falsa libertad de investigación siempre sujeta a las modas y las fuentes de financiamiento, la reproducción de las lógicas de mercado en la ciencia. Visibilizaron también cómo la dominación política y económica se traducía y se traduce en dominación cultural y científico tecnológica, donde se nos asigna un rol de apéndices del sistema científico de los países centrales. Hoy muchas de estas realidades han cambiado, otras se mantienen, y en muchos casos se han disimulado hasta el punto de que tomemos como normales situaciones que son profundamente coloniales y dependientes

3) Buscar nuestro camino

Creemos que para poder realizarnos como pueblo debemos revertir esta situación. Necesitamos dejar de copiar modelos pensados por y para otros, y tener nuestro propio proyecto de país. Una política científico-tecnológica acorde a tamaña tarea se vuelve indispensable. La realidad mundial ha demostrado que este es un factor demasiado determinante como para que una Nación, que aspira a ser soberana, lo deje librado al azar. Todos debemos comprometernos en contribuir a esta tarea porque, como diría Rolando García “La ciencia es hoy un poder demasiado grande, un factor demasiado decisivo en la sociedad para que alguien se permita el lujo de ser investigador puro sin responsabilidad social”.

4) Conocer nuestra historia y nuestras instituciones

Buscando en la historia y en nuestras propias experiencias hemos llegado a la conclusión de que el rol del Estado es central para poder llevar adelante una política distinta. Desde ahí se han desarrollado históricamente las principales políticas que dotaron a nuestro país de soberanía y que nos dieron la posibilidad de tener nuestros propios proyectos en ciencia y tecnología, no por abordar temas demasiado distintos, sino por abordarlos a nuestra manera, desarrollando nuestros métodos , de acuerdo a nuestros intereses, a nuestras necesidades y a nuestras prioridades. Hemos logrado poner en marcha grandes proyectos que pocos en el mundo han logrado, siendo tal vez los más destacados los relacionados al ámbito nuclear, donde hacemos punta en el desarrollo de reactores de investigación y el abastecimiento de radioisótopos a nuestro continente y al mundo.

5) Construir un nuevo Estado

Sin embargo somos conscientes de que el mismo Estado es el que muchas veces atenta contra los intereses de nuestro pueblo, avalando el saqueo y la explotación de nuestras riquezas, amparando a las transnacionales que comercializan nuestros propios productos llevándose todas sus ganancias afuera y dejando en nuestras tierras miseria y explotación. Décadas enteras de destrucción del tejido económico y social nos han dejado un Estado tomado por las transnacionales y por sus aliados locales. Ese es el Estado que debemos cambiar, para construir uno al servicio de nuestro pueblo, más arraigado, más participativo.

Por eso creemos que es necesario construir un Nuevo Estado, donde la prioridad sean los intereses nacionales y no el lucro de los grupos transnacionales, donde el bienestar de nuestro pueblo esté por encima del enriquecimiento de pequeños sectores privilegiados. Donde la relación de la ciencia y la tecnología con la sociedad sea algo más que transferencia de tecnología a las empresas, donde podamos cuestionarnos si las empresas son la única instancia donde el Estado se puede relacionar con la sociedad para transferirle tecnología. Para todo esto y mucho más se necesita un gran esfuerzo material e intelectual que no podrá realizarse si no rescatamos de nuestro pasado todas las experiencias, buenas y malas, que hemos tenido y de las que podemos aprender.

6) Desarrollar nuestra propia forma de pensar

Sobran ejemplos donde se superó en la práctica la supuesta división entre ciencia básica y aplicada, pero a pesar de esto los que discuten de política en ciencia siguen usando estas categorías. Nuestros pensadores desarrollaron modelos de análisis para la política científica y tecnológica integrando todos los componentes involucrados en la misma, como fue el Triángulo de Sábato o las ideas de Amílcar. Sin embargo cuando hacemos políticas de “innovación” miramos al norte en busca de herramientas teóricas y ejemplos. Debemos revalorizar las experiencias de nuestro continente, mirar hacia adentro, para encontrar las soluciones a los problemas que nos aquejan y dejar de buscar una salvación inexistente afuera. Aprender a tomar las experiencias de otros que nos sirvan para construir una historia propia y no tratar de repetir una ajena.

7) Te invitamos a ser parte de este proyecto

Por eso nos hemos convocado a esta tarea. La misión es grande y nos excede por demás, pero sabemos que muchos, desde distintos lugares, están contribuyendo en esta misma dirección. La tarea pendiente de todos nosotros será unirnos para sumar nuestras experiencias y plasmar nuestro Proyecto Nacional. En el mientras tanto, te invitamos a sumarte y participar de esta larga pero promisoria búsqueda. Te invitamos a que discutas con nosotros, nos cuentes tus puntos de vista de esto que nos parece tan importante, nos des tu opinión de lo que pensamos y conozcas leyendo a quienes nos formaron. Sumate a realizar con nosotros este trabajo que es de enorme importancia, te necesitamos para abordarlo cuanto antes, con la paciencia y determinación de quien sabe que le espera un largo camino por delante.

“Claro que hay que desarrollar la ciencia, claro que hay que formar más y mejores científicos, pero esos más y mejores científicos o están al servicio del país o es lo mismo que vivan en Berkeley, en Harvard o en Cambridge.” – Rolando García.

Agrupación Rolando García
larolandogarcía@gmail.com